El Dibujo – Articulación del Pensamiento

EL DIBUJO COMO ARTICULACIÓN DEL PENSAMIENTO

Texto en Internet:http://www.analitica.com/archivo/art1998.11/contenido/estudios/estudios.htm

Cuando se dibuja, las cosas se observan de una forma más penetrante y profunda: lo grande se ve más grande, lo pequeño más pequeño, y lo que no contribuye a la realización de la idea que se tiene en mente es dejado de lado. Dibujar, expresa Bruce Nauman, es equivalente a pensar. El dibujo constituye la escritura del artista, su opinión, su forma de ver las cosas. Mas que la escritura de la forma, decía Manet, e/ dibujo es la escritura de la vida del propio autor. Es, además, la base de cualquier trabajo plástico. Baudelaire señalaba que todo dibujante es un filósofo en ciernes, un pensamiento toma forma real, una idea es comunicable a través del dibujo. Su función se extiende más allá de la mera descripción de una imagen: refleja las observaciones del artista, su más intima y espontánea expresión. Es por esto por lo que debemos asignar al dibujo la importancia que merece como obra autónoma, independientemente de la relación que se pueda establecer con otros trabajos del creador.


Cuando pensamos en el término dibujo, invocamos un conjunto de significados que traspasan el ámbito estrictamente plástico y se colocan más bien dentro de la reflexión como actividad esencial en el artista. Dibujo es un término que esta presente como concepto en muchas actividades, en el hecho mismo de establecerse como conocimiento; el gesto se fija a través de la línea en una especie de danza escritura que, a su vez, remite a un concepto. Por otra parte, esta forma de expresión penetra casi todas las actividades humanas: todo elemento que ha sido sometido al movimiento de la mano es un dibujo potencial, desde las huellas digitales hasta los trazos del arado sobre la tierra, desde el garabato infantil sobre la arena hasta el dominio de la escritura.


Una aproximación completa a este enfoque acerca de las implicaciones filosóficas de esta disciplina la postula con claridad Le Corbusier cuando especifica:


Dibujar es, primeramente, mirar con los ojos, observar, descubrir. Dibujar es aprender a ver, a ver nacer, crecer, expandirse, morir, a las cosas y las gentes. Hay que dibujar para interiorizar aquello que ha sido visto, y que quedara entonces escrito en nuestra memoria para el resto de nuestra vida.
Dibujar es también inventar y crear. El fenómeno de la invención no puede sobrevenir más que con posteridad a la observación. El lápiz descubre y después entra en acción para conduciros mucho mas allá de lo que tenéis bajo los ojos.

El dibujo es un lenguaje, una ciencia, un medio de expresión, un medio de transmisión del pensamiento. En virtud de su poder perpetrador de la imagen de un objeto, el dibujo puede llegar a ser un documento que contenga todos los elementos necesarios para poder evocar el objeto dibujado, en ausencia de éste.

El dibujo permite transmitir íntegramente el pensamiento, sin el apoyo de explicaciones escritas o verbales. Ayuda al pensamiento a cristalizarse, a tomar cuerpo, a desarrollarse. Para el artista, el dibujo es la única posibilidad de entregarse, sin restricciones, a investigar el gusto, las expresiones de la belleza y la emoción. Para un artista el dibujo es el medio por el cual investiga, escruta, anota y clasifica; es el medio de servirse de aquello que desea observar y comprender, y luego traducir y expresar.

El dibujo puede prescindir del arte. Puede no tener nada que ver con el. El arte, por el contrario, no puede expresarse sin el dibujo.

Por su parte, J.A.D. Ingerís refuerza esta convicción y advierte que el dibujo es siempre la probidad en el arte. Siempre es preciso dibujar, dibujar con los ojos si no se puede dibujar con el lápiz… Dibujar no quiere decir simplemente reproducir contornos, el dibujo no consiste simplemente en la línea. El dibujo es también la expresión, la forma interior, el plan, lo modelado… ved que permanece después de eso!! El dibujo comprende las tres cuartas partes y media de lo que constituye la pintura. Si tuviera que poner un letrero sobre mi puerta, escribiría: ESCUELA DE DIBUJO, y estoy seguro de que formaría pintores.

Ingerís, J.A.D.: “De la práctica”. En: Revista de ideas estéticas, N° 101, Consejo Superior de Investigaciones, Madrid, 1968.

Orígenes del dibujo


Hemos afirmado previamente que el dibujo es una actividad creadora primigenia en la especie humana, que la capacidad del hombre para adjudicar sentidos al trazo lineal se remonta a sus orígenes en la historia. Sin embargo, las primeras referencias concretas se ubican en la antigua Grecia. Quintiliano relata que el arte del dibujo toma su forma original de la sombra que el sol proyecta; y nos dice que fue inventado por un pastor que, mirando su bastón en un día soleado, puso su ojo sobre la sombra de una de sus ovejas cuya figura se proyectaba en el terreno arenoso y se le ocurrió trazar con su cayado sobre la sierra el contorno de la sombra, y después que la oveja se fue, permaneció allí su silueta. (Brownen, Alexander, Ars Pictorica or an Academy the whole art of drawing, Londres, 1660, pág. 33, citado por Juan Bordes, pag.396 396, en un texto del autor Palomino, El Museo Pictorico, Madrid, 17 1 5/1725, pag. 35~. A la anécdota del trazo sobre la sombra se ánade un componente poético. Palomino relata un pasaje de Plinio según el cual se atribuye a Kore, hija del alfarero Dibutades, haber sido inventora del dibuxo en Corintio. Kore, prendada del amor de un mancebo que estaba para ausentarse, deline6 con un carbón la sombra de su rostro causado de la luz en la pared.
A partir de 1400 se inicia la preocupación y reflexión sobre el dibujo como medio de expresión autónoma. Adquiere status independiente – conceptual y materialmente- con respecto a otras manifestaciones artísticas. Esa autonomía supone que el dibujo es considerado como fin ultimo de un esfuerzo artístico, caracterizado por una definida estructura plástica. Durante el siglo XVI esa disciplina se equipara a la invención, al acto de engendrar la idea o la forma de las cosas. Vasari lo considera como la primera realización concreta de un proyecto en mente. Zuccari lo eleva a una actividad metafísica con su origen en la mente de Dios. Partía de la premisa de que aquello que seria revelado por el artista tenia que estar en su mente, y la única vía de expresión era la del dibujo. El primer gran dibujante europeo fue Pisanello, y durante el Renacimiento el dibujo adquirió la categoría de disciplina artística y científica de mayor prestigio intelectual. Este genero constituyó una parte integral en las exploraciones científicas de Leonardo da Vinci, y en el Alto Renacimiento los pintores y escultores eran, ante todo, dibujantes. La formación artística se centraba en el dibujo, al punto que la Academia de San Marcos constituyo uno de los centros mas significativos de esta disciplina.
La línea -corazón del arte- ocupaba un lugar superior al color: según Leonardo, un simple dibujo describe la totalidad de un lenguaje estilístico, sintetiza el conjunto de los elementos necesarios para reconocer la personalidad y sello del artista.


Sin embargo, solo en el siglo XVIII los dibujos son enmarcados y expuestos en las paredes. Para ese momento había cesado la especulación teórica con respecto a la naturaleza del dibujo y se fijaron las formulas transmitidas hasta nuestros idas. El siglo XIX representa un paso importante hacia la autonomía definitiva del dibujo; cf. trabajos de Degas, Toulouse-Lautrec, Seurat, Cezanne, Van Gogh, y es en el siglo XX cuando finalmente se consolida como genero de expresi6n propia con formulas radicales de ruptura.

Los movimientos de configuración esencial para el perfil del arte del siglo XX otorgan al dibujo un papel renovador y multiplicador de realidades. El Cubismo, por ejemplo, marca una ruptura definitiva con respecto a los códigos estéticos tradicionales e inicia una nueva usanza basada en el análisis y descomposición de la imagen, presentando sus diferentes ángulos simultáneamente. Picasso es dibujante por excelencia, y en sus dibujos demuestra sus conocimientos acerca de cómo hacer surgir las múltiples posibilidades técnicas por medio del dominio de la línea, la luz y el claroscuro. Lo fundamental es, según el, comenzar dibujando; sólo así se sabe realmente que es lo que se quiere expresar. El artista geometriza el análisis de Cesante. La medida, los colores y la estructuración de la obra son indicios de esta nueva tendencia que se consolidaría con Les Demoiselles d’Avignon. Picasso es un ejemplo de dominio técnico y conocimiento de las posibilidades del dibujo. Para Léger, el esfuerzo de los pintores había logrado liberarse completamente del color: la forma y el dibujo ofrecían entonces las mejores posibilidades de aplicación plástica.

El Expresionismo alemán desarrolla formas enfáticas del dibujo con una delineación muy poderosa y acentuada; una descripción formal muy fuerte y líneas distorsionadas. La intención es expresar la rebelión contra las consecuencias del mundo industrializado, el horror ante la perdida de identidad, la alienación y deshumanización crecientes. Este movimiento es una escritura de la muerte y la destrucción características de los años precedentes a la Segunda Guerra Mundial. Los dibujos ya no están ligados al perfeccionismo o delicadeza de la composición: el tipo de sentimientos que los define sólo se pueden expresar utilizando colores fuertes, rasgos duros, formas grotescas.

El Expresionismo Abstracto americano reinició las posibilidades de repensar el alcance del dibujo dentro de su proposición de terminar la obra en su misma realización. La superficie es vista como un campo de acción más que como un trabajo en el cual se reproducen objetos o expresan sentimientos. Lo que se realiza no es un cuadro sino un acontecimiento. Ahora bien, si todos los pasos, la lucha y los pensamientos que guiaron el trabajo terminado pueden ser incorporados dentro de la obra, permaneciendo como una parte visible y vital de su propio carácter, entonces a los bocetos se les puede asignar igual estatuas que a las pinturas, y al dibujo se le puede dejar de asignar la función de un simple paso. Esta pugna personal, estos rasgos biográficos, aparecen en la obra de Pollock, quien comprende que los dibujos pueden generar obras independientes. Nos provee de una serie de dibujos que rivalizan con la pintura en su amplitud de escala y ambición.

Hacia finales de los anos sesenta, con el surgimiento y consolidación posterior de alternativas conceptuales y filosóficas más radicales en cuanto a la manera de comprender la obra de arte, el dibujo adquiere una significación muy especial. En efecto, los máximos representantes del arte conceptual, como Joseph Kosuth y Joseph Beuys, asignan valores nuevos y estimulantes a este género de expresión que se designa con una libertad muchísimo mayor, la cual se extiende más allá de los límites de la hoja en blanco. De acuerdo con el señalamiento de R. Heckmanns en el catalogo de la exposición Dibujos del escenario artístico de Dusseldorf, presentada en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Imber en 1987, Joseph Beuys sitúa al dibujo en un lindero intermedio entre el pensamiento y la sensación, que en las condiciones vigentes de un pensamiento racional permanecen sin utilizar, quizás reprimidas como reservas de nuestra creatividad. El dibujo se convierte en letra, en pensamiento, en acción sobre la sierra, en anotación de un proyecto…, lo cual contrae implicaciones notables para su expansión en la actualidad: Dibujar hoy, mas que en ningún otro momento de la Historia del Arte -señala con certeza el curador colombiano Miguel González-, es un acto de inteligencia y de recursos. Materializar una idea ya no solo con la línea provocada con la mano, sino articulada a un láser, la cámara fotográfica, la computación, la filmación, rivalizando con los medios tradicionales y sosteniendo que el poder de una imagen va mas allá de lo predecible, navegando en una pantalla al borde de realidades inéditas.

Aspectos técnicos

En su sentido más general, el dibujo es simplemente un trazo que se realiza sobre una superficie con cualquier implemento para crear una imagen. La construcción de la obra se vale, en este cave, del empleo y máximo aprovechamiento del trazo de la línea, la perspectiva, luces y sombras. Esto nos indica la importancia del manejo técnico de los instrumentos y nos revela por que a través de la realizaci6n de un dibujo, se traduce la maestría de un artista.


Pensemos antes que nada en que todo lo que dibujamos es tridimensional. Entre esas dimensiones existe una relación que denominamos proporción. Por otra parte, los elementos utilizados llenas, luz, perspectiva, forma, volumen) deben seguir un plan determinado para mantener coherencia en la obra. La proporción en las dimensiones y la cohesión en el trazo y manejo de elementos determinan el equilibrio y la perfecta realización de un dibujo.

La línea

La línea o contorno es el borde externo de la masa en el espacio. Esta determinada por la forma y el volumen de la imagen dibujada y constituye el elemento central, el hilo conductor de la elaboración del dibujo. La principal dificultad con la que se encuentra el dibujante es que, al marcar el trazo, debe inventar líneas. Desde los inicios de la reflexión teórica y técnica sobe el dibujo, quedó establecido que la línea es la principal invención del artista. Según Leonardo da Vinci, la línea no existe en la naturaleza, la noción de lema es intelectual, una conceptualización que en si misma no describe nada. En realidad, en los bordes de un objeto vemos una línea que no existe. Es el producto abstracto de nuestra percepción al transcribir en el papel dos dimensiones en lugar de tres. Ingres adjudica a este elemento su función primordial de expresión: Cuanto mas simples son las líneas y las formas, mas belleza y fuerza hay. El mismo humo se debe expresar por una línea. Que no pase ni un día sin trazar una línea, decía Apeles. Con ello quería decir, y os lo repito: la línea es el dibujo, es todo.

La línea separa y divide, constituye la clave para reconstruir el movimiento de la mano del artista, y su dominio determina la calidad del trazo: una línea fina es flexible, pero una gruesa es pesada y tiene la cualidad de poseer superficie. Así mismo, el juego de luces y sombras, de formas y volúmenes, depende del trazo lineal inicial. No sin razón apuntaba Matisse que la línea es la traducción mas pura y directa de una emoción. La simplificación del elemento lo permite y, aunque simple, es el medio más riguroso de obtener expresión. Matisse fue el maestro del siglo XX en el trazado de la línea de contorno simplificada. Redujo los elementos formales de composición a una simple línea expresiva que abarca forma y color.

Perspectivas

En la pintura, el problema esencial es la trascripción en dos dimensiones de objetos que se nos presentan a nuestra mirada en tres dimensiones. El manejo de la perspectiva es el elemento por medio del cual se expresa la profundidad. Para lograrlo, es esencial el dominio de la línea, las luces y sombras.


Luz y sombra


Los efectos de luz y sombra sobre la superficie dibujada son de difícil realización. La luz y la sombra son cómplices del artista, proporcionan efectos sugerentes. Por medio de ellas, es posible delinear formas con las que el dibujo comienza a adquirir cualidades de volumen y proyección sobre el piano, se enriquece la perspectiva lineal y se acentúa la expresión.

Cuando una superficie no apunta hacia el foco luminoso, las depresiones o hendiduras y las proyecciones de los objetos sobre la superficie deben permanecer sombreadas, mientras que las protuberancias se observan mas iluminadas. El dibujo de una sombra puede también producir luz, la blancura del papel se puede incluso acentuar, especialmente cuando esta rodeada de sombras oscuras. Las sombras surgen a partir de una iluminación imaginaria y del progresivo alejamiento de la forma con respecto a las zonas iluminadas. La mayor o menor oscuridad del medio tono es el resultado del ángulo formado por el piano y la dirección de la luz. El equilibrio y la profundidad en el tratamiento de la obra dependen, en gran parte, del juego de oscilación entre luces y sombras.


Principales técnicas del dibujo


Piedra negra: es una piedra cuyo matiz varía del negro intenso al gris y se talla fácilmente en lápices. Ha sido utilizada desde el siglo XV para dibujos de estudios anatómicos, paisajes y retratos. El surgimiento de la mina de plomo no la hizo desaparecer: Ingres y Dore en el siglo XIX, y Matisse y Picasso en el siglo XX, dan prueba de ello.

  • Carboncillo: proviene de la madera quemada y facilita los efectos de sombra y volumen a través de la difuminación.
  • Pastel: se compone de polvos de color mezclados con goma arábiga, comprimidos y puestos en forma de barras. Pueden ser suavemente mezclados o aplicados independientemente en forma de rayas, puntos o sombras. Sus colores no cambian y su mezcla permite efectos de luminosidad, volúmenes y brillo.
  • Acuarela: es un compuesto de pigmentos transparentes mezclados con goma arábiga soluble en agua. La mayor o menor cantidad de agua permite el juego de los tonos.
  • Grafito: es una variación del carbón, pero suave. Se mezcla con greda china y se utiliza como mina de lápiz.
  • Gouache: es una acuarela opacada por la adición de un pigmento denso y blanco.
  • Collage: es la composición que mezcla papeles recortados y pegados. Constituye una de las grandes innovaciones plásticas del siglo XX. Fue introducido por Pablo Picasso y Georges Braque y posteriormente desarrollado por los surrealistas.

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